jueves, 14 de mayo de 2015

Por fin, 500 noches para una crisis

Por Adriana Vargas
Quienes formamos parte de una generación a la que maestros como Sabina y Serrat nos acogieron, sin que tuviéramos que ser de izquierda  radicales, o sin que tuviéramos 40 ó 50 años, simplemente porque nos enganchó una original melancolía de lo cotidiano, de la noche sin esperanza; la noticia nos cayó como de perlas.
Joaquín Sabina ¡en Torreón! Este 2015. 16 de mayo Coliseo Centenario. Un año con tan escasas buenas noticias, un año electoral, con sabor a lo mismo de siempre. Y viene a un centro de espectáculos, donde por igual llega Arjona que Camila o Gloria Trevi. No lo sé de cierto, pero dicen que la venta va bien y eso reconforta. ¡Sí hay un Torreón para Sabina!, ¿de pronto ya no estamos en el exilio los que buscamos que otro tipo de música se escuche en la ciudad?
En 2007 varios tuvimos por primera vez tan cerca un concierto de Sabina. Un genio que hace de lo rutinario, del dolor y del olvido algo poético y arrabalero al mismo tiempo. Nos fuimos hasta Durango al Festival Revueltas y repetimos en 2009 con “Dos pájaros de un tiro” acompañado de Serrat.
Después el flaco de Úbeda se acercó al norte mexicano pero en Zacatecas o Monterrey. Afortunados varias veces los mexicanos del centro y sur que han seguido su carrera. Pero aquí, en el desierto, lo mejor que había llegado en algunos festivales de cultura fueron los conciertos de Lila Downs, de Luis Eduardo Aute, de Eugenia León o incluso Miguel Bosé.
Pero qué lejos estaba Joaquín, a 500 noches y mucho más de La Laguna, pasaron muchos años para que los empresarios del espectáculo se animaran a traer a alguien como Joaquín, alguien que despierta mucho más que el sentimiento hacia la buena música. Se trata de un cantautor que se burla de la realidad con inteligencia y que nos entrega la poesía del día a día, del enfado, de la rutina, de los días grises y del desamor.
Mucho depende de la respuesta hacia este espectáculo, el tipo de conciertos que veremos en un futuro en Torreón. Recuerdo que hace más de diez años Joan Manuel Serrat ofreció un concierto en el Teatro Nazas, con entradas por encima de mil pesos… para el tipo de público que lo sigue, sin duda fue algo inalcanzable.
La gira “500 noches para una crisis” de Joaquín, según una de las páginas web que la promueven, ha sido el reclamo para una gran celebración: los 15 años del que sin duda es la obra cumbre de Sabina hasta el momento, su disco “19 días y 500 noches”.
En este concierto el público se va a encontrar con un repertorio en el que el máximo protagonista son las canciones de ese álbum que se interpretan de forma íntegra en su primera parte y que se completa, como es lógico, con algunos de sus grandes éxitos de su extenso repertorio en la parte final de un show con más de dos horas de duración.
¡Bienvenido Joaquín!


sábado, 7 de marzo de 2015

Enriqueta: bajo el oro del desierto


El pasado 3 de marzo fue entregado en Torreón el premio del Concurso Nacional de Poesía Enriqueta Ochoa, dotado con cien mil pesos al ganador: Manuel Becerra Salazar. El concurso estuvo suspendido en el 2013, por una excusa de falta de presupuesto, y regresó de nuevo cobijado con un monto económico mayor y el apoyo de los tres niveles de gobierno: el Municipio, el Estado y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

Durante la premiación, Marianne Toussaint, hija de la poeta coahuilense y también entusiasta escritora; dijo que no hay nada peor que escuchar hablar a las “viudas” y alas “hijas e hijos” de los escritores, que en este caso como Enriqueta Ochoa han alcanzado el nivel de leyenda literaria. Pero nos hizo recordar el origen del concurso en 1994 propuesto por el ilustre y fallecido escritor lagunero: Fernando Martínez.

Un momento de celebración llevó a un recuerdo triste, Fernando Martínez, narrador, poeta, profesor universitario y funcionario cultural, falleció en enero de 2014. Y hasta la fecha ninguna institución ha realizado algún homenaje significativo en su memoria. Martínez Sánchez fue director de la Casa de Cultura de Torreón y coordinador del taller de narrativa de la Biblioteca José García de Letona.

Dirigió el Centro de Investigación y Promoción de la Literatura del ICOCULT. Fue Premio Julio Torri de ensayo 1989 otorgado por el Instituto Estatal de Bellas Artes. Primer Lugar en el Concurso Estatal de Cuento 1997 otorgado por el Instituto Coahuilense de Cultura. Premio Binacional de poesía Pellicer-Frost en 1999.

Fue una figura ligada  a la cultura y las letras laguneras de la importancia necesaria para que su nombre sea puesto en un lugar trascendente en La Laguna y el Estado. Ojalá que el tiempo nos dé la razón…

Por otro lado, es una buena noticia que dos veces al año, el nombre de Enriqueta Ochoa sea recordado a nivel estatal y nacional, con el Concurso Nacional de Poesía y el Festival de la Palabra que en su nombre se realiza en el mes de noviembre; con la visita y la participación de creadores locales y nacionales.

Su verso, es de una naturaleza tan nostálgica: “Si me voy este otoño entiérrame bajo el oro pequeño de los trigos, en el campo, para seguir cantando a la intemperie. No amortajes mi cuerpo. No me escondas en tumbas de granito…”

Y así, al paso del tiempo, el recuerdo de Enriqueta descansa bajo el oro de este desierto lagunero, tan ávido de poetas, tan ávido del arte de los grandes como ella.


sábado, 7 de febrero de 2015

Bienvenido el Nacional de Danza



En el mes de abril Torreón será sede del Segundo Encuentro Nacional de Danza, que enmarcará la visita de compañías, maestros y bailarines de todo el país y sobre todo abrirá un amplio campo educativo y profesional a quienes aprenden y ejercen esta disciplina.
Apenas iniciado el 2015, es una buena noticia que no sólo impacta al ámbito cultural, sino que pone a nuestra ciudad como un lugar destacado en el mapa nacional en muchos aspectos, también el económico y el social.
El hecho de que Torreón reciba este Encuentro, demuestra que es una ciudad que ha crecido en infraestructura cultural: cuenta con dos teatros equipados en el centro de buen aforo: el Teatro Isauro Martínez y el Teatro Nazas, así como el Teatro Salvador Novo con aforo menor. Todo esto forma parte de un conjunto cultural que nuevamente vuelve a demostrar que el despertar del centro histórico sin duda está ligado a la cultura.
Lo más importante, es que esta ciudad ahora cuenta con la Escuela Municipal de Danza Contemporánea de Torreón, bajo la dirección de Jaime Hinojosa, sumado a la existencia ya de 18 años de la Compañía de danza Mezquite. La escuela ofrece la licenciatura en danza, la primera opción de educación superior en arte para la Comarca Lagunera.
La danza, no es precisamente la manifestación artística con más público en la región, en el Estado y en México. Pero es una  alternativa de ocupación, ‘hobie’ o desarrollo profesional que cada vez más jóvenes están buscando. De ahí la importancia de impulsar un movimiento dancístico mayor con el Encuentro Nacional.
En esta actividad, programada para finales del mes de abril en Torreón participan el Conaculta,  INBA, Secretaría de Cultura y Ayuntamiento de Torreón; y se desarrollará en lugares como el Teatro Isauro Martínez, el Museo del Algodón, el Teatro Nazas, el Museo Arocena, así también en el Centro Cultural "Pilar Rioja" y la Plaza Mayor.
Esperemos no sea la última vez que nuestra ciudad se convierta en escenario de actividades de índole nacional ligadas al arte y la cultura.




lunes, 26 de enero de 2015

Prensa No Disparen...

Apenas había arrancado el 2015, cuando un periodista mexicano más había sido secuestrado y hasta hace unos días según supimos, asesinado. Y una vez más, la mordaza y muerte sucede en Veracruz: 11 periodistas muertos desde que entró en el poder Jaiver Duarte.

Con la muerte de  Moisés Sánchez se confirma que la impunidad va en subida y el respeto a la profesión periodística en caída libre. Apenas el gremio en Veracruz había intentado recuperarse de la muerte de Gregorio de Jiménez, logrando como en pocas ocasiones la unión de reporteros de todo el país en un grito de “Basta”, cuando volvió a suceder...

Hay que decir #basta, #niunomás, #conlaprensanosejuega, #prensanodisparen; pero sobre todo, periodistas, humanistas, escritores, gestores culturales, activistas, intelectuales y profesionistas en general: comencemos a valorar de manera distinta la labor del periodismo en México.

Es sorprendente ver como fuera de nuestro país, el trabajo del periodista, es visto casi, casi como el de un intelectual, libre pensador, escritor y en muchos casos es una celebridad. 

Pero me refiero al periodista con compromiso social y cultural con su idioma, con su país y con el tesón de despertar el espíritu crítico de su audiencia.

Por eso no sorprendió quizás, la indignación mundial por Charlie Hebdo, sorprendieron los lazos de solidaridad en Francia y Europa en general, pero está claro que atentar contra la vida de un periodista en Europa, Estados Unidos o Inglaterra; no es lo mismo que hacerlo en México.

Comencemos desde ahora, dentro del gremio y fuera de él, a exigir un respeto mayor a las dos labores: la reporteril y periodística; con esfuerzo desde adentro claro está, con amor por la cultura, por la inquietud genuina de saber más para informar mejor.

Y desde fuera, no esperemos más tragedias internacionales hacia la prensa para que volteen a ver lo que sucede en México. Aquí se amedrenta y se mata a los periodistas en tiempos de la mayor aldea global y de la comunicación más instantánea: pero no, el vertiginoso avance tecnológico, no nos protege.
Existen más maneras de decir #YaBasta…

(CON ESTE POST RENUEVO MI BLOG, EN MI SIGUIENTE ENTRADA PROSIGO CON TEMAS DE CULTURA Y SOCIEDAD, GRACIAS AMIGOS Y ¡VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN!)


sábado, 12 de febrero de 2011

Mundo de susurros

Hay momentos en que el ‘afuera’ es el sitio más temido. Afuera todo: el peligro, el deseo, el frío, el viento, el ruido, el desasosiego, la ambulancia, el trueno, la suciedad y luego también, la libertad. Cuando somos adolescentes, jóvenes y en parte de nuestra vida adulta, siempre queremos vivir ‘afuera’. No podemos perdernos nada, no queremos dejar de escuchar, de ver, de vivir al filo de todo.

Nunca esperé que de pronto, me tocara abrir el espacio a los interiores, al entorno de la luz tenue, al silencio, a la contemplación, al recogimiento. Al mundo de susurros. Las pestañas onduladas, un párpado perfecto, labio inferior de infinita ternura, labio exterior de no quiero dejar de comer de ti… mentón estético, suavidad, humedad, alegría, asombro.

Nunca podría resumir mi experiencia de madre en estas líneas. No sé ni cómo decir que, así como lo esperaba y los demás lo decían: todo ha cambiado. Es así, una vida distinta, sin saciedad en nada, sin autocomplacencias repetidas, sin autonomía. Es una entrega, eso es.

Pero parte de ese extraño, irrenunciable y amoroso tiempo que vivo es el tener que estar en el ‘adentro’ y aprender a quererlo. La casa que asfixia, en algún minuto del día, se convierte en el lugar de donde uno nunca querría salir… al lado, su rostro, un sweter rojo, una mano suave, amplia y libre, no importa que el llanto anterior haya sido inconsolable. Su paz me cura, me vuelve otra, me purifica.

Aun no dejo de frustrarme por no comprenderlo, porque de sus labios salgan pucheros y luego llanto, lamentos que no sé cómo remediar. Y tampoco logro comprender su mundo de contrarios: de llanto y de sonrisa casi instantánea, de quebranto, de incomodidad y luego de dulce sueño. Cada cambio me sorprende, peo a veces me quiebra. Soy absolutamente vulnerable a sus balbuceos, a su noche de quietud y noche de quejas, a su mañana de: no quiero estar solo aquí y a su tarde de miradas que caen cuando el sol se esconde.

Ignoro el mañana, después de los seis meses y el primer año. Ignoro qué tiempo volverá a ser el mismo y cuándo mis otras satisfacciones volverán a dibujarse, pero por ahora, sé que quiero estar adentro, siempre adentro de su mundo de susurros.

A Silvestre

Febrero de 20011…

martes, 8 de diciembre de 2009

La Cultura al Aire

¿DECISIONES CORRECTAS?

Por Adriana Vargas

En los últimos meses del año Coahuila y la Comarca Lagunera se han puesto en alto en méritos que tienen que ver con la cultura y el arte: se llevó a cabo en Torreón el Congreso Internacional de Museos “Intercom 2009” con sede en el Museo Arocena, un encuentro al que acudieron exponentes del arte plástico y el quehacer museístico de más de 20 países.
También escritores coahuilenses fueron laureados con premios, tal es el caso de Carlos Reyes que presentó recientemente su novela “Trasvesti”, la cual resultó ganadora del Premio Binacional de Novela “Border Words” en Tijuana. Y una vez más el talento literario lagunero estuvo presente en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), con la presentación de la novela “Leyenda Morgan” de Jaime Muñoz Vargas.
Los méritos de los creadores laguneros no terminan aquí. La Camerata de Coahuila presentó a los medios laguneros el 8 de diciembre su cuarto disco compacto “Aconcagua” una nueva grabación con el bandoneonista César Olguín de obras del genial compositor argentino Astor Piazzolla. El disco es producido por la casa disquera “Quindecim Records” que promete una distribución nacional e internacional.
Lo más importante es que al final del año no ha habido semanas o días en que no tengamos noticias agradables de lo que los artistas laguneros están haciendo en beneficio del crecimiento cultural. Pero no siempre las noticias van acompañadas de decisiones correctas en cuanto a gestión cultural se refiere.
A finales de noviembre el Instituto Coahuilense de Cultura realizó cambios en la administración de la región lagunera. Jaime Hinojosa, quien era director del Centro de Iniciación Artística Pilar Rioja (Cinart) fue removido de su puesto y su lugar ha sido ocupado por Julia Meléndez, quien hace la función de coordinadora del centro que recibe diariamente a más de 400 personas en todas las disciplinas artísticas, además de contar con un teatro e instalaciones adecuadas para la práctica profesional de la música y la danza.
El maestro Jaime Hinojosa, no sobra decirlo, se encuentra entre los artistas que habitan en La Laguna con más larga trayectoria tanto en el lado de la ejecución (fue bailarín por más de 20 años del Ballet Independiente de México) y por el lado de la dirección (ha sido director de la compañía lagunera de danza Mezquite por 12 años, maestro de la Escuela Superior de Danza y coreógrafo).
La decisión de mover a Hinojosa de su función, que sólo ha sido justificada por personal del Icocult como parte de cambios administrativos sin más, aun tiene a muchos laguneros desconcertados por el destino que tomará la institución cultural.
No cabe aquí demeritar el trabajo que apenas empieza a realizar Julia Meléndez en el Cinart, eso en el futuro habrá de juzgarse por la comunidad cultural: alumnos, maestros y creadores. Pero sí vale la pena reflexionar en torno a la importancia que se le da a proyectos artísticos y a las personas que trabajan en ellos por vocación.
Con la salida del maestro Hinojosa del Cinart, queda la duda de si el proyecto que él ha forjado desde hace 12 años de una escuela profesional de danza (que ya empieza a dar frutos pues cuenta con más de 40 alumnos), de verdad será apoyada por algún patronato, institución o mecenas de la cultura.
Por fortuna sabemos que la vida de un creador artístico, no empieza ni termina con su trabajo en alguna institución cultural. Sabemos que muchos se casan con algún gobierno que los patrocina o les da puerta abierta a la producción de sus obras.
Pero eso no ha ocurrido con el proyecto de danza contemporánea, pues Jaime Hinojosa ha trabajado para el Gobierno de Coahuila como director del Cinart, pero la compañía Mezquite y la Escuela de Danza no cuentan con presupuesto alguno.
Está por comenzar un nuevo año con nuevos funcionarios municipales en todo el Estado. Por lo que se refiere a la cultura será momento de que los ediles reflexionen bien a quién delegarán la gestión de esta importante área de crecimiento y desarrollo social.
Porque solo el futuro nos dirá si las decisiones tomadas por actuales directivos estatales en cultura han sido las correctas, y si lo que harán los o las próximas directoras de cultura municipales irán en beneficio de proyectos educativos y artísticos, verdaderamente relevantes y duraderos.

Nota: Publicado también en http://www.coahuiltecamedios.com/

viernes, 6 de noviembre de 2009

Recordando a Simone… (con todo y su Sartré)

En los treinta y tantos de las mujeres, no digo sólo de las europeas o norteamericanas, sino también de las mexicanas, los convencionalismos pasaron a mejor vida. Se tiene acceso no sólo al trabajo y al éxito, sino a decidir cuándo y cómo, por dónde y en qué grado de intensidad vivir la vida.
Me animé a escribir un artículo sobre la libertad de las mujeres al leer una pequeña biografía de Simone de Beauvoir, por la escritora española Rosa Montero en el libro “Historias de Mujeres”. Y digo que me animé por si acaso se considerara trillado el tema. No obstante, esa libertad es algo que cuesta mucho construir.
Sabemos que las mujeres mexicanas cada vez más se sienten seguras de esperar para tener esposo e hijos. Que muchas deciden no tenerlos a ambos, o eligen el matrimonio sin hijos o los hijos sin padre – esposo. Pero aún así, ¿cuántas realmente se animan a casarse sin temor a divorciarse?, ¿a emprender un viaje largo sin rendirle cuentas a nadie?, ¿a iniciar un negocio sin el apoyo de un hombre o de alguien más?, ¿a tener por amante una mujer, o varias, o varios o de ambos sexos?
No defenderé ninguna preferencia sexual, ni criticaré a aquellas mujeres que sólo decidan llevar la vida conforme a las leyes civiles y religiosas. Pero sí merece la pena reflexionar, ¿hasta qué punto nos hemos dado permiso de ser libres para construirnos a nosotras mismas?
No me considero parte de un grupo de mujeres frustradas de no hacer lo que les gusta, de no estar con la persona que aman, de odiar a todos los hombres y tener conflictos sentimentales con la figura paterna y cualquier atisbo de masculinidad.
Pero, caray… cuando uno lee la biografía de la Simone, es envidiable ese grado de libertad, aun cuando esa libertad implique un auto castigo. El alma gemela de Sartré, podríamos llamarla, creció en los años veinte en París, década de grandes cambios, del boom de la música, el arte, la vida en los cafés y el asomo de la libertad. Ella la tomó con tal ánimo que se despojó de todo tipo de prejuicios, se quitó a cuestas el breve legado de moralidad inculcado por su familia y se dedicó a la reflexión, a la introspección existencial.
Pero también se entregó, pareciendo olvidarse del amor a sí misma, a la admiración total por Jean Paul. A la complacencia absoluta hacia sus deseos y sus engaños que los llevaron a compartir amantes de ambos sexos.
Pero no sólo por eso es que me propuse recordar aquí a Simone “Castor”, como la llamaba Sartré. Sino por ese ímpetu de ser generosa con su libertad, con el conocimiento y con todo lo que significaba enriquecer su propio espíritu.
Dice Rosa Montero sobre la filósofa francesa: “Simone, el Castor, la inmensa Simona que gravitó sobre generaciones de mujeres con su rotundo ejemplo de fuerza e independencia, era al parecer así en su vida privada: laboriosa, precisa, congelada. Implacable en la construcción de su vida y en su relación con los demás”.
Y en ese espíritu de fuerza ha estado inspirada la obra y camino de muchas feministas por el mundo. Qué mejor lección nos dio la Simone, ese poder de fundar y re fundarse a sí misma.